“Prótesis” Andreu Martin

IMG_3074.jpg

Primera parte

I

Viernes, 21 de julio

7:30 de la mañana

No hay nada más siniestro que la sonrisa de una calavera. Es un rictus petrificado, frío, inexpresivo e inmutable. Dientes apretados en un mordisco feroz. Es un cepo que se cerró de golpe, clap, y nunca más soltará a su presa. Es una carcajada contenida y sin alegría, sonrisa de compromiso, sonrisa de dolor, amenaza de crueldad. Mueca forzada de verdugo que finge ser tu amigo antes de hacerte daño, mucho daño. Ahora no pasa nada divertido, no hay motivo para reír, pero dentro de poco, ya verás dentro de poco, sólo de pensarlo… Estallará la risotada cuando gimas y llores de miedo, cuando te retuerzas de dolor. La sonrisa de una calavera sugiere cuencas vacías, que son ojos que miran hacia el interior del cráneo y se regodean en la visión de pensamientos putrefactos. Sugiere corrupción, y gusanos, y huesos que se oxidan lentamente mientras esperan la hora de la revancha.

Miguel Vargas Feinoso tiene su sonrisa de calavera metida en un vaso de cristal…

———————————————————————————————————————————————————————-

Y que se cargó al Cachas, de un disparo que le hizo saltar un ojo, mientras huían, el Cachas y el Migue, de el Gallego y de los otros policías, y que se cargó no sólo a el Cachas de un disparo que le hizo saltar un ojo –imagen recurrente (otra) que tiene el Migue, ahora el Dientes, metida en la cabeza– sino que se cargó con ello la pandilla de el Cachas, aquella que formaban el Cachas, el Chava, el Marujo y el Migue. Y que se llevó por delante, luego, después, en el interrogatorio, los dientes del Migue y con los dientes le destrozó la cara y le destrozó la vida. Porque no fue tanto el que posteriormente, después de aquello, se pasase sus años en la cárcel, y fuese la chica del Caro, porque el Caro se portó bien con él, tanto en la cárcel como al salir de ella, no, no, lo que pasó es que sin los dientes, lo único que ocupa la vaciedad de sus existencia, el hueco de los dientes sólo lo rellena la prótesis de la venganza, porque para lo único que vive el Migue, ahora el Dientes, es para saldar cuentas con el Gallego; el Gallego, que después de aquello tampoco volvió a ser el mismo, porque aquello también fue un antes y un después para él, le expulsaron del cuerpo e, incluso, estuvo internado, porque para el Gallego, su actual existencia, como guarda de SEGURTRANS, ha dejado también de tener sentido, y se da cuenta, mientras se produce el robo y reconoce a el Migue que todo puede volver a ser como antes.

 

————————————————————————————————————————————————————————

 

La primera edición de ésta novela es de 1980, y con ella Andreu Martín adquiere gran prestigio como autor maduro, un autor ya hecho. En Prótesis están presentes las principales inquietudes de Martin como escritor de novela negra: la relación entre los personajes principalmente víctima y verdugo y la violencia de que se genera ya que son incapaces de conseguir la satisfacción del deseo más que a través de la misma violencia. Ésta obra, y en general toda la de Andreu, nada tienen que pedirle a los clásicos estadounidenses del género policiaco, ni en el tratamiento de la acción ni en el trasfondo de sus novelas. Su dominio del tema es excepcional, su estilo narrativo. No se limita a describir intrigas, en la mayoría de los casos sus historias van acompañadas de una dura crítica social, característica imprescindible  de una buena novela negra. Y esta lo es. Prótesis es una historia de venganza dura y violenta, un policía y un delincuente están destinados a enfrentarse en un laberinto sin salida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s